domingo, 13 de noviembre de 2016

Ducha Compartida

In My Secret Life [Leonard Cohen]
Terribles discusiones.
y, por último, acostados pacíficamente
en su larga cama
estampada
en rojo con frescos diseños de flores,
mi cabeza y vientre abajo
cabeza a los lados
bañados por opaca luz
mientras ella se baña silenciosa en la
otra habitación,
todo va más allá de mí,
como la mayoría de las cosas,
escucho la música clásica en el radiecito,
ella se baña, oigo el ruido del agua.
La tigresa
Charles Bukowski


         Siempre les había gustado jugar con su erotismo, había complicidad, veces coincidían en los mismos pensamientos, en las mismas ideas.

          Aún sin ni siquiera haber empezado a hablar, solo con la inspiración de una palabra, de un hecho, de una acción, aparentemente tan normal y tan cotidiana como ducharse.

            Aquel día, en que ambos lo comentaron, surgió de nuevo esa coincidencia, y claro, ella, erótica y sensual, gustosa de jugar, de sentirse espiada como si un ojo la observase a través de la cerradura, se marcó el firme propósito de llevarlo a cabo.

        Fue unos días después, y tras varios ensayos de colocación, de observación del angular, y de la perspectiva, que, tras mantener una conversación con su amigo, se despidió con un insinuante:

-me voy a duchar

Ella sabía que a él siempre le gustaba responder a esa frase con su:

- Deja la puerta entreabierta, para que te vea

        Se sonrió al leer la misma respuesta de siempre. Y en lugar de desconectar, buscó con el ratón el icono de su cam, situado bajo su foto, y clicó en él.

    Vió salir el mensaje invitando a su compañero de conversación a aceptar y acto seguido, como así lo hacía.

       No quiso ver nada más. Se levantó y, pasando por detrás del trípode que sostenía la cam en medio del pasillo, con el cable extensor colocado hasta su pc, se dirigió al baño.

      A partir de ese momento, no existía diálogo escrito. No había conversación. Pero ella sabía, ella  sentía la fuerza de la mente de su amigo. Le situaba detrás de aquel ojo que con una leve lucecita encima, le observaba desde el pasillo.

       En sus manos, como no, un plato y una taza de humeante café. Formaba parte del ritual.Sorbió una considerable cantidad del negro y sabroso líquido, y la dejó encima de la repisa.

      Lentamente, como centrada en sus pensamientos, empezó a desvestirse, desabrochó su blusa, con estudiada lentitud, de frente hacia aquel ojo, hasta incluso mirándole fijamente y con una leve sonrisa dibujada en su rostro.

        Las mangas fuera, y su torso tan solo cubierto por aquel sujetador blanco, de media copa, y con blonda en su parte alta.

     El botón de los jeans. Los pantalones deslizándose hasta el suelo. Antes, ahora de espaldas, ayudándose con sus manos y con un suave oscilar de sus caderas, a pasar las curvas pronunciadas de sus muslos. 

     Levantó un pie, el otro, hasta se puso de puntillas al dar un paso hacia adelante y coger la toalla del colgador, para dejarla próxima a la ducha.

    Se sabía observada. Todos sus gestos eran dedicados a tan privilegiado cómplice de uno de los actos más íntimos de una mujer, y eso la excitaba en sobremanera.

     Por unos instantes pensó en cómo debía estar él; se lo imaginaba, con los ojos fijos en la pantalla, con cierto grado de estupor, mezclado con un inmenso deleite, devorando las imágenes, y con la taza de café justo delante de sus labios, humeando. Hasta incluso creando ante sus ojos una cierta neblina, de olor penetrante.

       De cara otra vez al pasillo, se bajó un tirante, el otro y, cubriéndose ambos senos con un brazo en horizontal, con la otra manos se desabrochó el clip trasero y lanzó el sujetador hacia el pasillo, cerca de la cámara.

     Se giró lentamente, pero tan solo su cuerpo. Sus ojos no dejaban de mirar al objetivo, a esa lucecita, a su voyeur particular. 

      Con el cuerpo de espaldas, liberó su brazo de la zona de sus senos, y colocó ambas manos en los laterales de su ropa íntima, enrollándola, deslizandola, descubriendo sus nalgas.

    Se agachó ligeramente, levantando en pausado y controlando movimiento, ambos pies.Las cogió con un dedo, y girando el rostro, las lanzó para que acompañaran al sujetador.

      De espaldas aún, volvió a coger la taza, y sorbió una nueva cantidad de café, girando después el torso de su cuerpo, lo suficiente como para que el resplandor de la luz, dibujase la arista de su seno, con el pezón erecto.Dejando la taza nuevamente, colocó sus manos, una sobre sus senos y la otra entre sus piernas, y se giró lentamente.

       El contraluz de la iluminación del baño apenas dejaba ver su cara frontal. Había dedicado tiempo a observar todos esos detalles en la preparación. Por eso, se atrevió a sacar su mano de entre sus muslos, a separar las piernas ligeramente, para dejar que a través de ellas se colase un leve rayo de luz, y acercando su mano libre a la boca, hizo un gesto de besar sus dedos y lanzarlo hacia la cámara.
Tras ello, se giró y, abriendo la mampara se introdujo bajo la ducha.

      Dejó la puerta apenas 15 centímetros abierta, para que cuando se moviese debajo de la lluvia de agua, alguna vez se pudiese observar sus nalgas brillando con las gotas del cristalino líquido marcando surcos húmedos y sinuosos.

       Cuando cerró el grifo, cogió la toalla que pendía en la parte superior de la mampara y colocándosela enrollada a su cuerpo, justo al nivel de sus senos, salió del cuarto de baño.

     Tomó de nuevo la taza de café, apenas con líquido dentro, y andando de puntillas, contorneándose, con sus cabellos mojados, se dirigió hacia el pc de nuevo, pasando obviamente por delante de la cam.

     Cuando se sentó en la silla, ahora ya fuera del ángulo de transmisión de imagen, escribió una pregunta estúpida, pero que ponía el colofón a ese delicado erotismo con el que había llevado a la realidad una de las fantasías más deseadas por ambos:
-¿sigues ahí?- escribió
-Sí, sigo, casi no toco de pies al suelo, pero sigo. Gracias por tan bella película
-otro día te tocará a ti, ¿no?
-Por supuesto, aunque has puesto el listón muy alto

                                                                                 © MaRía
Muy feliz domingo beoss a mares María

24 comentarios:

  1. One of your very best posts.
    I love it all.
    Especially adding Leonard Cohen.
    (We are so connected.)
    xoxo

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  2. Interesante relato que bien puede tomarse de la realidad.
    Un abrazo y feliz domingo.

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  3. Una ducha muy reconfortante.

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  4. Secretos compartidos...

    "In her/his secret life..."

    Muy bueno y muy sensual.

    Un beso y un cálido abrazo.

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  5. Feliz domingo María, toda una sensual película.

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  6. El relato es tan sensual que más de uno-a se habrá quedado como el personaje que imaginas al otro lado de la pantalla, el que observa a la mujer de la ducha. Pensando que el listón está muy alto se mire como se mire.
    Y muy bien elegido hoy tu homenaje a Leonard Cohen. Y maravilloso también el viejo Buckovski.

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  7. Qué bueno, jajaja. Amar en tiempos modernos, lo llamaría yo.
    Besos, María.

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  8. Buenas tardes, MaRía:
    Ante todo quiero felicitarte por la intensidad sensorial que transmite tu relato, que me ha hecho figurarme como el tercero en esa historia.
    ¿A quién no le gusta ser observado con atención por una persona que es objeto de su atracción? Pocas cosas hay más cautivadoras de la imaginación que una mirada cruzada, pocos estímulos hay más liberadores de nuestro subconsciente que el sabernos observados.
    Un abrazo, MaRía.

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  9. Me encantó, María.
    Es un relato tan sensual que seduce con su juego. Lo has hilvanado tan pulcramente que ha sido como estar ahí y disfrutar de la luz y de las imágenes. Hasta del sonido del agua degustando ese café.
    Chapeau, preciosa.

    Mil besitos, corazón.

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  10. Tus imágenes gráficas y de palabras, la ducha sonando y la voz de Leonard Cohen..... :))
    Un abrazo y buena semana, María.

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  11. Una bonita descripción de una exposición dedicada.
    Besos.

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  12. Un juego muy excitante, una fantasía siempre posible, porque mirar a quien despierta nuestros deseos es una dulce perversión.

    Besos dulces para ti y dulce semana también.

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  13. mirar por la cerradura ... me convertiría en un cíclope voyeur

    cerrar los ojos.. y despertar el tercer ojo de la imaginación

    Abrazos Poetisa...

    \m/ Fea \m/

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  14. Un relato pleno de sensaciones. Me encanto leerlo, amiga

    Un abrazo

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  15. Tu si que pones el listón alto con tu magnifica redacción sin olvidar ningún detalle, y con la sensualidad suficiente para nublar la vista a cualquier caballero, y con la elegancia que siempre le imprimes a tus escritos(aunque me repita mil veces).
    Un gusto leerte María.
    Un abrazo.

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  16. Excitantes caminos del placer aquellos en los que el juego de la seducción y provocación son protagonistas de tan exquisitos momentos…

    Con tus letras nos llevas desde el sentir más pleno de la piel, en ese juego que despierta todos y cada uno de los sentidos…

    Un deleite de post, querida amiga…

    Bsoss y cariños, y muy feliz semana ♥

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  17. Prefiero la bañera con sus sales de baño marinas y el agua casi hirviendo, eso si, la puerta casi abierta para si alguien quisiera entrar. Hace frío en Samil, un beso.

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  18. Un relato cargado de suave energía que lo viste de sensual elegancia , eres magistral !!!!!
    MaRia, un fuerte abrazo.
    T ¨estimu

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  19. recien me levanto y nada mejor para vivir el now
    meditar cafe con leche y ver imágenes de arte y una bella musica
    buen dia querida

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  20. ¿Hostias esa que se va a dar?... un agua en toda la almeja. Me refiero a la de la bañera, que por cierto la veo con un poco de roña, pero bueno una vez dentro, esas duchas a dúo van muy bien.

    Besos MaRía.

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  21. Poderoso juego.
    Un beso (y gracias por la BSO)

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  22. Sublime, María.

    Trasmites con una generosidad de impregnar los sentidos, seducen los sucesos a la imaginación y en su lenguaje, muy cuidado, exquisito, querida, trabajaste muy bien la historia.

    Besitos, preciosa, pasa un semana feliz :-)

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  23. Una gran sensualidad. Un buen relato.

    Un beso grande.

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  24. Una forma de comunicarse más allá de las palabras...un juego sensual
    ...para llegar a eso sin dudas es por conocer buen a quien está la otro lado
    por las implicancias que pueda tener estos encuentros...

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