jueves, 6 de octubre de 2016

Balada de invierno para una musa


                                            Cabellos largos en la buhardilla,
noches de insomnio al blancor del invierno,
pan de dolor con la sal de lo eterno
y ojos de ardor en que Juvencio brilla;
el tiempo en vano mueve su cuchilla,
el hilo de oro permanece ileso;
visión de gloria para el libro impreso
que en sueños va como una mariposa
y una esperanza en la boca de rosa.
Rubén Darío

   


     Las luces del coche apenas trepanaban el betún de la noche, alumbrando lo imprescindible para mantenerme en el gris alambre del sendero, lleno de quiebros, de cambios de dirección y de pontones torcidos. 

    Hacía varios años que no visitaba el pueblo y me sorprendió el progreso experimentado: habían asfaltado las calles, instalado farolas, colocado señales de tráfico y adecentado las fachadas de las casas. Donde antes se encontraban las afueras, los barrizales de tierra roja y los hozaderos de los puercos, ahora ondulaba una pradera de césped y al fondo, entre plátanos recién plantados, se levanta un hotel nuevo, la Pensión del Silencio. 

   
 Todas aquellas transformaciones me parecieron irreales decorados de una película de bajo presupuesto. En el aparcamiento, antepuesto a la entrada principal, sólo había aparcado un coche, oscuro y quieto como una criatura más en la atezada caterva de la noche.

     

       Seguía nevando y los copos dejaban dislocados surcos en el parabrisas y se deslizaban presurosos hasta desaparecer con el calor del motor. Paré el coche a la entrada y cuando salí de él me encontré con la desagradable sorpresa de haber pinchado una rueda.


           Maldije en todas las lenguas que sé, que son varias, cuando recordé que mi gato se lo había prestado a mi ex, porque en una de sus excursiones profesionales extravió el suyo. De estas guisas entré en el café de la Posada del Silencio.








    Me acerqué a la barra y al girar la cabeza la vi. En el fondo del salón, de espaldas y mirando por los ventanales, había una mujer.

 El pelo le caía como un vertiginoso atardecer sobre su jersey negro, mientras unas leves volutas de humo
ascendían por delante de ella hasta perderse.



© MaRía












26 comentarios:

  1. Algún día sabré de donde sacas tanta inspiración para construir tus poemas bellos. Mientras investigo me apresuro, hoy toca cita con el hombre que me trae loca. No no es ningún enamorado es mi neurólogo que me cambia de cita como quién se cambia de calzones.


    Un beso risueña MaRía

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  2. También yo pinché y sí allí estaba mi destino o cuando menos una costura para mi corazón herido.
    Besos
    André

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  3. En ese café y posada no debe haber mucha acción :) Misterioso relato el tuyo.

    Besos dulces y dulce fin de semana.

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    Respuestas
    1. Escribes genial. Supongo que entrar en la posada del Silencio valió la pena.
      Besos, guapa.

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  4. La música ha envuelto tu relato, y me lo ha presentado en una pantalla de cine. Imágenes, gestos, ademanes... Esa mujer y su misterio.
    Un conjunto muy logrado y bello.

    Mil besitos, preciosa mía.

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  5. Que decirte, me faltan palabras de la misma manera que te sobra inspiración. Ciertamente bello. Gracias por tú regreso.
    Desde mi Sur a tu Norte hoy soleado pero con esa brisa que los dos conocemos. Un abrazo.

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  6. me he quedado un poco como en suspenso, en un decir y ahora, va hacia ella, se vuelve y le mira, está llorando desconsoladamente, es su ex esperando con el gato en la mano...
    Tiene posibilidades :)
    Besos.

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  7. Pero ...¡vamos a ver, mi querida sirena del norte! si aquí en el noroeste aun estamos en verano climatológicamente hablando -por más que el calendario diga que es otoño- ¿¿¿ cómo se te ocurre escribir un cuento invernal ??? y otra duda ¿ Tú crees que pega en este cuento un tipo de anuncio de D&G conduciendo un descapotable? jajaja perdóname, me ha chocado el ambiente de tus letras y el de las imágenes ... aunque bien pensado sí, esa mujer al fondo entre volutas de humo le va al tipo del descapotable ... a mi tus letras me hacían imaginar a alguien conduciendo un Rager Rover llegando a un pueblo de montaña.. .. jaja ya sabes, mi imaginación se me dispara y de ahí estos cortocircuitos ... sea como sea, me alegra ver que tú sigues derrochando imaginación y eso significa que tu ánimo tira de ti hacia arriba ... como debe ser, tratándose de la gran sirena de las aguas bravas Atlánticas del Norte ... ;-)

    Espero que estés muy bien cielo!
    Un beso muuuy grande con todo mi cariño mientras empieza a llover a ver si me entran las ganas de volver a escribir en mi blog...con sol a raudales fuera necesito salir todo el tiempo... aunque si te soy sincera por primera vez en la vida siento que extraño la lluvia... este verano ha sido taan largo y cálido que se me hace raro q a estas alturas no se haya divisado ni una gotitas desde ya, ni sé. Prometo solemnemente no volver a refunfuñar por el exceso de lluvia. Se necesita.

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  8. Se mire como se mire, menuda putada es pinchar una rueda, y más en esas circunstancias. Yo creo que me pasa a mí, y aunque se me presente una bella mujer,la mala hostia no se me quita. Y si encima no te soluciona lo del pinchazo, ni puedes "pinchar", mejor que no aparezca nadie.

    Besos MaRía.

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  9. Love this post.
    (And that parrot ring!)
    xo

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  10. Exquisito misterio… Un lugar que sin duda inspira situaciones que sentir y vivir…

    Las imágenes muy buenas… Y la canción me encanta…

    Bello y mágico post, mi querida, María…

    Bsoss y cariños enormes ♥

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  11. ¡Cómo para no perderse! Me ha encantado este pequeño y misterioso relato.

    Besos.

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  12. Chachan chachan.... algo misterioso se palpita en el aire de la posada....

    ¿Continúa verdad?

    mariarosa

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  13. Cariño, te he dejado comment antes pero no se ha grabado. Desde el trabajo a veces tengo problemas.
    Es un relato precioso y seguro que mereció la entrada en la posada.
    Besos, María.

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  14. Y qué pasó??
    :O
    Ayss Flashdance,era yo una cría cuando fui a verla al cine con mis amigos,qué recuerdos...

    Besos nostálgicos.

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  15. Continuará????? :D

    Misteriosa entrada MaRía.....


    Besos =))))

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  16. Una 'Pensión' con magia silenciosa...

    Un beso y un cálido abrazo!

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  17. Un beso grande. Y todo lo mejor.

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  18. ...... y recorriendo tus letras me acerque a la sonrisa de saber que eres Magia....Un beso Maria.

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  19. Bello María, casi un poema y espero que siga.

    mariarosa

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  20. Un relato enigmático, como el entorno,, las imágenes y la música- besos

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  21. Guau, la magia lo impregna todo... Me encanta ese fin...

    Un abrazo, amiga

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  22. Que mujer aquella esperando entre sombras silencios. Simplemente el punto de partida de una fantasía.

    Besos María.

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