viernes, 19 de febrero de 2016

Un regalo inesperado

     Lo curioso de esta forma de comunicación es que es más probable hablar de nada que de algo, pero sólo quería decir que para mí, toda esta nada ha significado más que muchos algo. Por eso, gracias.
[De la película: Tienes un e-mail]

    En ocasiones nos hacen un regalo , con muy buena intención . que se puede convertir en una bomba de relojería .
          Llego a casa, después casi haber transcurrido un mes, todos los días la misma imagen; cada vez que te miro, veo como poco a poco, te vas consumiendo, hasta casi dejar entrever esqueleto.

        Cuando llegaste a mi hogar eras hermoso, tiempo te había llevado estar en las condiciones óptimas, tus carnes tersas, firmes, deseo de cualquiera, digno de morar en la mas lujosa de las mansiones; más del destino te había traído a mi casa, habías caído en la guarida de unos tigres siempre deseosos de carne fresca, unos devoradores que irían arrancando jirones de tu carne suculenta, hasta transformar tu hermosa silueta en una especie de esqueleto apenas cubierto por una fina tela


            ¡Dios mío! Como tuve que agudizar mi ingenio para que estuvieras aquí, y yo sin poder seguir disfrutándole. Alguien se aproxima sigiloso, mi mirada lo fulmina, se a que vienes, pensé, y adivinando mi pensamiento se retiro en silencio.

Sigo sentada y mirándote comienzo a recordar nuestra peculiar aventura:

Hola buenos días, ¿María?

Sí, soy yo; hola Mónica ¿Qué tal?

Bien, bien; te llamo porque hemos recibido un extraño paquete, es para ti.

¿Para mí?, ¿Seguro?

Sí, sí, pone tu nombre y tú número de teléfono móvil
¿Qué es?

No sé –dice Mónica, delatando sonido a modo de carcajada- pero es necesario que lo recojas lo antes posible.

OK, me paso en una hora,

           Subí al coche, pensando en lo que seria aquel misterioso paquete, quien me lo enviaría. Mis deseos por llegar lo antes posible, hacían latir mi corazón mas rápido de lo habitual, mis manos comenzaban a estar húmedas, sonreía como los niños la víspera de Navidad.
¡Que tontería, si es solo un paquete!

       Al poco tiempo ya estaba aparcando  a las puertas de mi antigua empresa de transportes. Abro la puerta y me recibe Mónica, mi ex compi, casi con una carcajada, con las prisas casi ni la salude, deseaba ver mi regalo.


         Mis ojos no daban crédito cuando lo tuve en mis manos.Lo miro y busco rápidamente el remitente.
¡No!, ¡No puede haberme hecho esto!, ¡lo mato a este lo mato!.

        Después de despedirme precipitadamente de mi amiga, sin dar lugar a más conversaciones, ni explicaciones, te metí en el maletero, ¿Que otra cosa podía hacer? Y me dirigí al trabajo de nuevo, esperando no encontrarme a nadie, era temprano y tenia que buscarte un lugar, donde nadie te descubriese; en el almacén no podía dejarte, te descubrían rápidamente, en la oficina tampoco, estarías a la vista de todos,.

      Mmmmm… En el baño, te dejare en el baño, bien tapado con mi abrigo, espero que nadie te descubra.

       Paso la tarde, tediosa, deseando que llegase la hora de salir, tenia que trazar un plan antes de llevarte a casa, tenia que saber de ti. Fui al centro de la ciudad, allí seguramente encontraría algo similar, entre en varios locales, mas mi búsqueda era inútil, mi inquietud me impedía razonar con claridad, al fin casi cuando ya me daba por vencida, encontré lo que buscaba.

¡ Oh!; No, no, esto se complica.
¿Como justifico esta locura?

© MaRía

*Este relato lo he sacado del baúl de los recuerdos , espero que lo hayáis disfrutado y a estas alturas ya sepáis que es lo que contenía aquel misterioso paquete 
Besos 
María 

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